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Prueba Ford Focus ST

El hatchback que revolucionó el mercado

Revolucionar el mercado mexicano, no era tarea fácil, pero hacerlo y mantenerse vigente es aún más difícil, pero el Focus ST lo logra y sigue sorprendiendo a propios y extraños.

Esta es una de las reseñas que esperaba hacer, sin duda alguna, ya que tuve el primer ST que llego a México, aquel que revolucionó el mercado y que borró de la mente de muchos de nosotros nombres tan importantes como GTI y Cupra, pero hoy que la baraja de opciones, productos, marcas y motorizaciones, en los hot hatches es más completa, por lo que no es fácil mantenerse como un consentido y menos como un referente, pero aún así Ford sigue encontrando una fórmula precisa para entregar un auto balanceado y muy atractivo.

Siendo el Focus el auto más vendido de la marca a nivel mundial, es conocido por sus versiones SVT, RS y ST, siendo las últimas dos las que se han comercializado como el tope de la gama deportiva. ST o Sport Technologies es la gama de Ford que “exprime” y modifica los autos para entregar lo mejor dinámicamente posible de cada uno de ellos y en el caso del Focus ST lo logra de maravilla, dejen les platico la experiencia…

En el exterior perdió un poco la diferenciación que tenia en ediciones anteriores contra el hatchback de la versión “Titanium”, se necesita tener un ojo educado para identificarlo a simple vista. Los rines bitono de 18” se ven menos agresivos que los anteriores, el frente es una tanto diferente aunque hay detalles que son mucho más simples y menos agresivos. La parrilla tiene la forma trapezoidal típica de la marca, enmarcada por los faros que por fin montan luces diurnas Led, faros bixenon y las luces de niebla complementan su frente, la parte trasera olvida las luces que bajaban por los pilares traseros del chasis, ahora los monta en la parte de la cintura, rematando en la cajuela y en la parte baja monta una salida de escape con una extraña forma “doble hexagonal”. Las insignias “ST” son notorias en la tapa de la cajuela y en la parrilla, un spoiler trasero termina por dar ese look racing que pretende tener para diferenciarse del resto.

El interior, es bastante más refinado que sus antecesores, ahora monta los asientos “Recaro”, pero en piel con ajuste eléctrico para el conductor y pasajero, 7 bolsas de aire, sistema Keyless, iluminación interior Led de colores, pantalla táctil de 8”, sistema My Touch de Ford con GPS, quemacocos y sistemas pasivos de seguridad, por lo que tenemos todos los sistemas y ayudas necesarias para sentirnos cómodos en cualquier viaje. Los asientos definitivamente tienen un soporte excelso, la visibilidad es muy buena y el confort también es muy bueno, la verdad es que la cabina no tiene queja alguna, los materiales han mejorado en su calidad al tacto y el ensamble también presume esta mejor calidad. Sólo puedo decir que se extraña el espejo retrovisor foto cromático, ya que es un equipamiento que dejo de montar en esta versión.

Lo interesante es lo que esconde debajo del cofre, un “pequeño” motor Ecoboost de 4 cilindros que entrega 250 caballos de fuerza y 340 Nm de torque. Con este motor nos hace olvidar por momentos ese gran T5 que montaba antes, el único punto donde se extraña es en el ronco sonido que ese motor entregaba al acelerar, pero…, ¿siempre hay un pero no? El Ecoboost tiene su encanto, suena tentador y hace que hasta a las almas más dóciles les den ganas de acelerar a fondo y conocer las verdaderas prestaciones del ST y es que, la verdad, sigue siendo un “Mata gigantes”. Me gustó mucho el nuevo sonido de este motor, pero me enamoró más el performance que tiene, como se mueve, con la modificación de suspensión y dinámica mejorada, Ford logra entregar un auto menos sediento y más deportivo en todos los sentidos. Su manejo es una delicia y en pista, ¡si, lo maneje en Pegaso! es una verdadera maquina generadora de sonrisas y emociones, tiene un ajuste de bastidor y chasis perfecto para exigirle, para curvear y para acelerar a fondo sin miedo, los frenos son precisos y contundentes, la aerodinámica es perfecta y sus prestaciones sorprenden. El hecho de que monte una transmisión manual de 6 velocidades termina por crear la postal perfecta del deportivo que todos queremos en algún momento de la vida, un carro que sea bueno, no tan caro y que tenga todo lo necesario para ser muy, pero muy divertido.

La verdad es que, por precio, el resultado y el equipamiento es más que bien remunerado, entiendo que hay detalles que Ford podría mejorar todavía, pero el ST parece, como es hasta ahora, un producto que cumple de gran manera a los entusiastas de la marca y de los pequeños deportivos o hothatches.

En resumen puedo decirles que siento que en el exterior están cometiendo el mismo error de otras marcas en no hacer más evidente la diferenciación de los modelos, con detalles más evidentes y únicos, pero una vez adentro y con el acelerador a fondo cualquier duda se disipa y sólo queda el disfrutar de uno de los autos compactos y deportivos mejor balanceados de nuestra época. Lo que si es necesario exigir a Ford, es la incorporación de su hermano mayor a la oferta comercial en nuestro país, el RS debe llegar sin dudarlo, para terminar de cubrir este nicho de mercado cada vez más competido.

Focus ST $ 395,000

Luis de Mendieta
Twitter: @luisdemen

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