Norfolk es una isla que se encuentra a 1.400 kilómetros al oriente de la costa de Australia. Su área de 35 kilómetros cuadrados fue creada por procesos volcánicos, y hoy alberga 1.800 habitantes, algunos semáforos, alrededor de 150 vacas y un solo Porsche.

Duncan Sanderson está de pie en la pared del muelle de Cascade Bay, en la isla Norfolk, contemplando el rugido del océano Pacífico. El antiguo joyero recuerda con placer estar parado precisamente en este lugar hace 22 años, viendo al Porsche rojo suspendido en el aire por un cable de acero –aunque la experiencia fue bastante estresante en ese momento–. El arrecife de coral en alta mar generalmente dificulta que los grandes buques de carga entreguen mercancías en la isla de Norfolk, por lo cual es muy frecuente que las mercancías sean descargadas en varios barcos más pequeños antes de ser transportadas a la costa.

“El Porsche fue finalmente arrastrado a tierra por una grúa”, dice Duncan, de 75 años, con una sonrisa en su rostro. “Contuve el aliento mientras lo veía colgando sobre el mar”. Los Sanderson, en realidad, buscaban un vehículo de mensajería para su negocio de joyería, mientras daban un vistazo en una subasta japonesa. “Me percaté de que en la subasta estaban vendiendo varios Porsche. Por supuesto, era un automóvil deportivo con el que siempre había soñado, desde que era niño”, recuerda Duncan. Luego, en 1996, el sueño de repente se convirtió en realidad ante sus ojos, aunque esa primera vez solo fuera en una pantalla de computador: un Targa 964 rojo. Duncan lo consideró durante mucho tiempo, y finalmente hizo una oferta y ganó el auto deportivo.

“Podrán imaginar la reacción de mi esposa”, cuenta con un guiño irónico. “Pero cuando llegó el 911 y ella lo vio, estaba tan eufórica como yo”. 

“Resulta que el Porsche fue lo mejor que pudo haberle pasado a nuestro negocio. No había una estrategia de comunicación, por muy bien pensada, que pudiera igualar al Porsche”, dice Sanderson. “El Targa y su gran alerón en la parte trasera fueron un verdadero imán para los transeúntes. La gente venía constantemente a nuestra tienda y preguntaba por el Porsche, que, por supuesto, siempre estacionaba justo frente a la puerta”.

La red de carreteras de la Isla de Norfolk es limitada, al igual que la velocidad permitida en ella: los 145 kilómetros de carretera en la isla tienen un límite de velocidad máxima de 50 km/h, mientras que los acantilados inaccesibles y las montañas escarpadas también implican que solo la parte sur de la isla es habitable. Eso no facilita las cosas para Duncan, a quien le gusta sacar el Porsche a dar una vuelta todos los días. “Tienes que ser un poco creativo en la isla de Norfolk. A veces desearía encontrarme con un tramo de autopista en el medio, para realmente dejar volar al Porsche. Pero me estoy haciendo mayor, y en estos días realmente disfruto mi tiempo con el auto. La cuestión es que cada manejada en un Porsche es única, por lo que constantemente estoy redescubriendo mi 911 y el lugar al que llamo hogar”, dice el isleño.

“La gente sabe que a veces me gusta conducir un poco más rápido, pero hasta ahora no tengo multas por exceso de velocidad. Sin embargo, debes estar alerta por las vacas, ya que pueden aparecer repentinamente de la nada”.

Aunque las actividades de ocio disponibles en la pequeña isla no son exactamente amplias, a Duncan Sanderson le encanta este lugar. Le gusta la gente de aquí, y piensa que los vecinos pueden ser mucho más amable que los de un pueblo, muy cálidos y acogedores. Todo lo que Duncan necesita para ser feliz son 35 kilómetros cuadrados y seis cilindros. Con eso, se sube al automóvil deportivo de sus sueños y continúa disfrutando de su idílica vida isleña. Ya sea que se dirija a Mount Pitt, el punto más alto de la isla de Norfolk, o a lo largo del océano Pacífico hasta Kingston Pier y Cascade Bay, donde recibió su Porsche por primera vez hace 22 años, Duncan cree que el Porsche 911 es la joya de la isla de Norfolk.

Anuncios

Escrito por Luisdemen

Ingeniero Mecatrónico, vagabundo en el mundo, amante & geek de los autos, creador y fundador de CarManía, amante de la tecnología, moda, relojes y el buen comer. Soñador alegre e incansable alma en busca de aventuras... Me puedes seguir en: Facebook: www.facebook.com/luisdemen Twitter: @luisdemen Instagram: @luisdemen

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.