En plena fase de transformación de la industria automovilística, Audi quiere aprovechar su potencial con una nueva estrategia. La marca de los cuatro aros saca conclusiones de los resultados durante el ejercicio fiscal 2018. Con el impacto por el cambio a la normativa WLTP, el beneficio operativo antes de partidas especiales ascendió a 4,700 millones de euros. El retorno operativo sobre las ventas se situó en el 7.9%. Incluyendo las partidas especiales negativas de 1,200 millones de euros, procedentes del tema de los motores diésel, el beneficio operativo alcanzó la cifra de 3,500 millones de euros, equivalente a un retorno sobre las ventas del 6.0%.

Con el exitoso Plan de Transformación de Audi, el fabricante premium pudo compensar parte de las altas cargas financieras. En el contexto de la desconsolidación de empresas importadoras multimarca a principios de 2019, la compañía aumentó su objetivo estratégico a largo plazo para el beneficio operativo sobre las ventas, que se sitúa en un margen de entre 9 y el 11%. El año fiscal en curso está protagonizado por la ofensiva de electrificación de Audi. Debido a los numerosos desafíos, se espera que 2019 sea un año de transición para la compañía, con un beneficio operativo sobre las ventas previsto entre el 7.0 y el 8.5%. En cuanto a las ventas, se prevé un aumento moderado. La compañía anticipa, sobre todo, las cargas financieras de la transición a WLTP, los altos costos, las elevadas inversiones previstas para la movilidad eléctrica y un entorno macroeconómico cada vez más difícil.

“No podemos estar satisfechos con nuestros resultados. Audi tiene excelentes productos en el mercado; pero en términos de negocio, el cambio a WLTP nos ha pasado factura”, declara Bram Schot, Presidente del Consejo de Administración de AUDI AG. “Los empleados de Audi mostraron su mejor cara en esta difícil situación, y conseguimos el mejor resultado posible para Audi en 2018. Con esta filosofía, ahora abordamos juntos una nueva etapa para nuestra marca”.

Las ventas de 1,812,485 vehículos de la marca Audi en 2018 suponen un descenso de un 3.5% respecto al año anterior (2017: 1,878,105). Especialmente en Europa, la falta de disponibilidad de producto, condicionada por la transición a la primera etapa del ciclo de homologación WLTP, condujo a una disminución significativa. La facturación del Grupo Audi, con una cifra de 59,248 millones de euros, casi alcanzó la cifra del año anterior (2017: 59,789 millones de euros). Los efectos positivos se debieron principalmente al inicio de la comercialización del Audi Q8 y al crecimiento de la facturación de Lamborghini con su nuevo SUV, el Urus.

El retorno operativo sobre las ventas antes de partidas especiales del 7.9% no alcanzó el objetivo establecido, situado entre el ocho y el diez por ciento. Para 2018, Audi admitió partidas especiales por la crisis de los motores diésel que ascienden a una cifra de 1,176 millones de euros. Después de estas partidas especiales, el beneficio operativo en 2018 ascendió a 3.529 millones de euros (2017: 4.671 millones de euros) y el retorno operativo sobre las ventas fue del 6,0% (2017: 7,8%).

Con el Plan de Transformación de Audi, la compañía implementó medidas por una cifra de 1,900 millones de euros en 2018. De esa cantidad, 1,100 millones tuvieron un impacto positivo en el beneficio operativo, en lo que respecta a la comparación con 2017. El programa para el aumento de la facturación incluye medidas para reducir costos, así como para aumentar los ingresos. “El Plan de Transformación está contribuyendo de forma significativa para salvaguardar nuestro futuro. Solo de esta manera es posible transferir recursos a áreas futuras y generar el flujo de efectivo necesario para financiar la movilidad eléctrica”, declara Alexander Seitz, Director Financiero. “En vista del progreso requerido, estamos incrementando nuestro objetivo en el período planificado a una cifra de alrededor de 15,000 millones de euros”. Audi ya ha establecido acciones concretas para optimizar el capital empleado con vistas al aumento del valor de la compañía a largo plazo.

Como reconocimiento a su compromiso en el muy difícil año 2018, los empleados de Audi tendrán una participación en los beneficios de la compañía. En 2018, el bonus de participación en los beneficios de Audi para los trabajadores cualificados de las plantas alemanas es de 3,630 euros. Esta cantidad está basada en la fórmula establecida en la negociación colectiva. La compañía ha ajustado el pago para el año fiscal 2018 con objeto de compensar los efectos de la sanción en la reducción de beneficios y, por tanto, ha aumentado la cantidad. 

Pese al contexto de las difíciles condiciones de 2018, el Grupo Audi ha reafirmado su sólida situación financiera. Mediante la reducción de costos y la disciplina en las inversiones, la compañía ha generado un flujo de efectico neto positivo de 2,141 millones de euros (2017: 4,312 millones), a pesar de las salidas de caja derivadas del tema de los motores diésel y de los altos desembolsos avanzados para el futuro. En 2017, el solo efecto de la venta de una participación minoritaria en Volkswagen International Belgium S.A. supuso un impacto positivo en el flujo de efectivo neto. A 31 de diciembre de 2018, la cifra de liquidez neta alcanza un total de 20,442 millones de euros (2017: 20,788 millones), lo que demuestra la actual capacidad de autofinanciación del Grupo Audi.

El Consejo de Administración presentará el realineamiento estratégico de la compañía en la Junta General Anual, el 23 de mayo 2019. “Estamos acelerando el cambio significativamente porque tenemos que llevar a cabo una doble transformación”, declara Bram Schot, que añade que el objetivo principal es hacer que Audi sea otra vez una organización eficiente, ágil y resistente a las tensiones. La compañía quiere ser la referencia en la transformación de la industria en lo que respecta a tecnología y modelos de negocio. “Estaremos mucho más orientados al cliente y seremos menos egocéntricos; nos centraremos en lo que es decisivo y en implementar las decisiones de una forma muy coherente y disciplinada”.

Como parte de esta reorganización, la compañía también está revisando su modelo de creación de valor y tratará de lograr un aumento significativo de la productividad. En el futuro, Grupo Audi reducirá la integración vertical y se centrará en las actividades de sus ejes de negocio. En el diálogo con los representantes de los trabajadores, se está definiendo la ubicación futura de los modelos de Audi en las plantas de producción y, por tanto, la distribución de tareas y el incremento de la capacidad de las plantas dentro del desarrollo internacional y de la red de producción mundial. La agrupación de plataformas y arquitecturas de vehículos en la producción, así como una flexibilización aún mayor, están dirigidas a optimizar los costos y la utilización de la capacidad productiva.

“Los clientes cambiarán a vehículos eléctricos más rápido de lo que estaba previsto. Esto también ha quedado demostrado por la positiva respuesta al Audi e-tron y al concept Q4 e-tron, que presentamos la semana pasada en el Salón de Ginebra. Ahora planeamos ofrecer 30 modelos electrificados en 2025”, comenta Bram Schot, CEO de Audi.

Audi reestructurará su gama de modelos en función de la demanda y los desarrollará aún más, particularmente en los segmentos superiores. En 2025, el catálogo de productos en las gamas de tamaño medio y grande habrá crecido hasta un total de 15 modelos.

El año 2019 será de transición, con desafíos especiales para Grupo Audi debido a que está impulsando su realineamiento estratégico: “En 2019, tomaremos un importante rumbo estratégico y trabajaremos arduamente en nuestra estructura de costos. Operacionalmente, también tendremos un año para poner orden”, declara Alexander Seitz. “Estamos reconsiderando los efectos de 2018 como un año fuera de lo común y equilibrando la cadena desde la producción a las ventas. Esta tarea tendrá inicialmente un impacto negativo en nuestros beneficios”.

Se espera que las ventas de Audi aumenten moderadamente en 2019. El Grupo Audi prevé una facturación ligeramente superior a la cifra revisada del año anterior. Con esta nueva estructura, la compañía espera que su beneficio operativo sobre las ventas esté entre un 7.0 y un 8.5%. Se prevé que el flujo de efectivo neto esté entre 2,500 y 3,000 millones de euros.

Audi ha reiniciado gradualmente la producción de variantes de motor-transmisión para las que la compañía espera la homologación en un futuro próximo, de cara a poder asegurar una rápida disponibilidad para los clientes después de la homologación oficial. Una vez que se reciban las homologaciones requeridas, estos vehículos saldrán gradualmente de las existencias. Además, la compañía ya se está preparando para el próximo e igualmente exigente ciclo de prueba WLTP, que será obligatorio a partir del 1 de septiembre de 2019, con requisitos legales aún más estrictos para todos los vehículos. Audi ha incrementado en alrededor de un tercio su capacidad técnica de bancos de ensayo, de cara a gestionar mejor esta implementación, y ha añadido 300 trabajadores al departamento de Desarrollo Técnico para la homologación y el desarrollo de sistemas de propulsión. 

Este año volverá a contar con un amplio calendario de lanzamientos de nuevos productos. En total, Audi presentará más de 20 modelos nuevos o actualizados en 2019. La marca está potenciando su imagen deportiva con nueve nuevos modelos de la familia S y cuatro modelos R y RS especialmente potentes. En el marco de la iniciativa de electrificación, al nuevo Audi e-tron le seguirá el estreno mundial del e-tron Sportback. También en 2019 se lanzará el Audi Q2 L e-tron como modelo eléctrico, exclusivamente para el mercado chino. Además, seis modelos híbridos enchufables complementarán la gama de nuevos productos este año. Para fines de 2020, Audi ya habrá lanzado un total de doce vehículos electrificados, cubriendo todos los segmentos del mercado. En 2019, la compañía realizará importantes inversiones por adelantado destinadas a movilidad eléctrica y otros asuntos del futuro. 

Audi se enfrentará a desafíos en 2019 también por los desarrollos macroeconómicos negativos y el entorno de la moneda y las materias primas. Con el despliegue sistemático del Plan de Transformación de Audi, la compañía pondrá en marcha contramedidas constantemente. 

“En general, la prueba para nuestra industria tal vez nunca haya sido tan dura como lo es hoy. Nuestros competidores también están respondiendo con medidas de gran alcance. Por encima de todo, en Audi tenemos nuestras propias tareas estructurales que resolver, por lo que ahora debemos actuar con decisión y reposicionarnos en muchas áreas para garantizar nuestra competitividad a largo plazo”, afirma Alexander Seitz, Director Financiero. 

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Escrito por Luisdemen

Ingeniero Mecatrónico, vagabundo en el mundo, amante & geek de los autos, creador y fundador de CarManía, amante de la tecnología, moda, relojes y el buen comer. Soñador alegre e incansable alma en busca de aventuras... Me puedes seguir en: Facebook: www.facebook.com/luisdemen Twitter: @luisdemen Instagram: @luisdemen

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