Con motivo del inicio de la subasta, el artista Fabian Oefner ha compartido una visión inédita del significado de esta obra: “Soy un niño de la era especial. Crecí con las imágenes del lanzamiento del transbordador espacial. Para mí, esta obra no solo trata de un coche, también de los recuerdos. Este proyecto no solo es sobre desmontaje del coche, también es sobre la “Space Key”, la llave de fibra de carbono que une dos mundos, el físico y el digital. Eso es lo que me emociona. Así que cuando traté de pensar en una idea, en cómo hacer una obra increíble y en mostrarla de una forma nunca antes vista, se me ocurrió el concepto del coche lanzado al cielo como un cohete. Es una obra metafísica, porque Ultimae en latín significa “último”, pero también significa “más lejano”. El lugar más lejano en el que hemos estado ha sido la luna, así que se apunta a la luna porque es el lugar despierta nuestra imaginación. Todos somos exploradores y nos gusta descubrir nuevos mundos”.