Con el aumento del costo de la gasolina en todo el mundo, la conducción eficiente, siempre importante, es ahora clave a la hora de economizar el reabastecimiento. El uso de estas técnicas pueden ayudar a reducir entre un 6% y un 12% el consumo del combustible, según la Agencia Internacional de la Energía (IEA). Por esto, un experto de SEAT S.A. ofrece 7 consejos de conducción eficiente para ahorrar combustible, y cuidar nuestro bolsillo.

1. Conduce suavemente. Los cambios de ritmo bruscos, aceleraciones y frenados aumentan el consumo de la gasolina. Por este motivo, “es importante conducir de manera fluida, anticipándose al camino, y hacer los cambios de manera suave”, explicó Ángel Suárez, ingeniero del Centro Técnico de SEAT S.A. Las velocidades cortas deben reservarse para los primeros segundos de circulación y apostar siempre que se pueda por las largas. Lo mejor es seguir las instrucciones del indicador GSI (indicador de velocidad adecuada) de nuestro vehículo o en el caso de que no disponga de este sistema, intentar efectuar los cambios antes de las 2,500 rpm. “Más revoluciones implican un mayor gasto de combustible”, comentó Suárez.

2. Apaga el motor en paradas largas. Mantener el auto encendido durante paradas largas es contraproducente, ya que sobrecalienta el motor e incrementa el consumo de gasolina. Cuando se trata de paradas cortas, por ejemplo en un semáforo, el motor parado o a menor revolución consume aproximadamente 1 litro por hora. “Para automatizar este proceso, toda la gama SEAT cuenta con el sistema Start&Stop que apaga por defecto el motor cuando el auto está parado”, indicó Suárez.

3. Mantén una velocidad constante. Los cambios de velocidad afectan al consumo de combustible, por lo que es preferible mantener una misma velocidad siempre que el tráfico y la vía lo permitan. “El control de crucero adaptativo (ACC), disponible en los modelos SEAT, es la solución perfecta para programar la velocidad en superficies sin desnivel significativo, como las autopistas”, comentó Suárez. En este sentido, la IEA recomendó una disminución de 10 km/h como medida de ahorro. Y es que de hecho, se comprobó que en autopista tan sólo reducir a 110 km/h ayuda a ahorrar un 11% de consumo de combustible.

4. Utiliza el freno del motor. “Siempre que sea posible intentar frenar suavemente retirando el pie del acelerador, aprovechando la presión opuesta al movimiento que ejerce la transmisión sobre el motor, antes de pisar el pedal de freno”, aconsejó Suárez. Así, el auto frena progresivamente sin depender del suministro de combustible al motor, y su consumo disminuye. Para ello, es imprescindible anticiparse y respetar la distancia de seguridad. “Muchas veces nos encontramos con gente que coloca punto muerto ante una bajada. Este concepto es erróneo, ya que en ese momento el motor está desconectado de la caja de cambios y sí tenemos consumo”, comentó el ingeniero. “El procedimiento adecuado es utilizar el freno motor, es decir, con la marcha puesta, levantamos el pie del acelerador y, de esta manera, no habrá consumo”, añadió. 

5. Equilibra entre el aire acondicionado y las ventanas. El aire acondicionado es uno de los factores no motrices que más combustible gasta, entre un 4% y un 10% según la IEA, mientras que abrir las ventanas con una velocidad media o alta crea el efecto arrastre: el aire entra en el auto y genera una resistencia aerodinámica que lo frena y hace que el motor trabaje de más para mantener el ritmo. “Lo más recomendable es utilizar siempre la función AUTO del sistema de AC para que el compresor trabaje de la forma más eficiente para alcanzar la temperatura deseada sin penalizar el consumo. A partir de 80 km/h, cuando la aerodinámica juega un papel relevante, siempre debemos llevar las ventanas cerradas”, recomendó Suárez.

6. Vigila la presión de las llantas. Hacerlo es clave en materia de seguridad, pero además también por lo que respecta a la conducción eficiente. Según indica la IEA, vigilar regularmente la presión de los neumáticos puede ahorrar al menos un 1.5% de combustible. Además, Ángel Suárez aconsejó “distribuir la carga correctamente en la cajuela para así reducir el peso del vehículo, que también afecta a la eficiencia, y entonces adecuar la presión de las llantas” y, en el caso de que necesitemos llevar un portaequipajes extra, debemos ser conscientes que esto afectará nuestro consumo.

7. Planifica la ruta. Un itinerario programado es vital para ahorrar. Imprevistos como sobresaltos durante el trayecto, tener que parar por embotellamientos o perderse por caminos desconocidos pueden prolongar innecesariamente el viaje, y en consecuencia el consumo. Por ello, “es mejor estudiar el trayecto, aprovechar el momento con menos tráfico y emplear un mismo viaje para cumplir con varias necesidades”, concluyó.