Los automóviles llevan siendo parte de nuestro imaginario social desde hace más de un siglo. Con los años empezaron a ser protagonistas en periódicos, revistas y hasta pinturas. De la misma manera, los vehículos Ford han despertado la imaginación de muchos creadores, inspirando desde películas hasta canciones a lo largo de la historia. Antes de empezar, ¿adivinas cuál es el modelo más referenciado de Ford?
Si dijiste Ford Mustang, estás en lo correcto. Una parte de la esencia de la pasión fordiana está en el orgullo de tener un Ford Mustang y cientos de películas, series y canciones lo comprueban.
Cuando el cine empezó a popularizarse en el mundo, convirtió a los autos en los protagonistas de las historias que mostraba.

En los años setenta la película Bullitt, con Steve McQueen, lanzó al estrellato al conocido Ford Mustang GT Fastback de 1968 cuando protagonizó la persecución que, durante once minutos y algunos segundos, recorrió las calles de San Francisco.
Esta magnífica escena se repitió en otras películas, como en 60 Segundos®, donde Eleanor, un Ford Mustang Shelby GT500 de 1967, realizó un larguísimo salto saliendo (casi) ileso. ¿Tú qué auto elegirías en un mundo postapocalíptico? ¡Un Ford Mustang Shelby GT500 2007, por supuesto! Will Smith pensó lo mismo en Soy Leyenda®. También fue un Ford Mustang el elemento indispensable en la saga de John Wick.
Este deportivo también protagonizó en 2014 la película de Need For Speed®, basada en videojuegos. Por ser un tema deportivo, el auto utilizado fue un Ford Mustang Shelby GT500 Super Snake Wide Body 2013. Y hablando de automovilismo es imposible pasar por alto la película Ford vs Ferrari®, que narra la historia detrás de la mítica carrera en la que Ford salió victorioso en Le Mans.

Para aquellas personas que gustan de las comedias románticas ¿han notado cuál es el auto de Amelia en el Diario de la Princesa®? Un Ford Mustang 1966 convertible al cual llama “bebé”. También es inolvidable ver a Tom Cruise manejar un Ford Mustang Fastback 1967 en la película Vanilla Sky®.

Pero más allá de Mustang, otros vehículos han sido protagonistas del arte. Un gran ejemplo es la portada del álbum Eliminator de ZZ Top®, en donde sale un Ford Coupé. Y exactamente lo mismo ocurrió con caricaturas y series, como el icónico batimóvil, cuya primera versión era un Lincoln Futura 1955.
Otros grandes ejemplos fue un Ford Coupé 1932 para la cinta American Graffiti®, grabada en 1973. Igual de inolvidable es la película Vaselina®, de 1978, que tuvo un gran impacto en la cultura popular del mundo mostrando un Ford DeLuxe 1938, que se lució en blanco y rojo a la par que se narraban los amores de verano de jóvenes estudiantes.

Desde las persecuciones más emocionantes del cine hasta las letras de canciones que evocan velocidad, orgullo y libertad, los vehículos Ford han trascendido su función original para convertirse en verdaderos íconos culturales; símbolo perdurable de potencia y estilo, demostrando que la marca del óvalo azul no solo construye automóviles, sino que también forja leyendas que continúan inspirando y emocionando a generaciones en la cultura popular global.
*Texto inspirado en el Libro conmemorativo de los 100 años de Ford de México.
**Las marcas registradas mencionadas son utilizadas con fines ilustrativos.





