La familia de los CUPRA Born incorpora la versión Battery Pack

La familia de los CUPRA Born incorpora la versión Battery Pack que monta una batería de 77 kWh asociado al motor de 231 CV de potencia. Con este, la gama del modelo español ofrece tres opciones, el Born básico con la batería de 58 kWh y 204 CV, el Born e-Boost Pack con la misma batería, pero con 231 CV y en el tope de gama está el Born e-Boost con la nueva batería de 77 kWh y el motor de 231 CV.

El CUPRA Born rezuma deportividad e incluso tiene un punto de agresividad que le hace poner tierra de por medio con el resto de los eléctricos de su tamaño. Este es un auténtico GTi de la nueva generación, la del enchufe y las baterías, y lo hace adoptando un motor potente, una batería razonablemente grande y un set up que siempre ha diferenciado a los deportivos de la marca de Martorell… y a los CUPRA. 
La gama Born recibe el nuevo Born e-Boost Pack & Battery Pack con batería de 77 kWh que ofrece hasta 549 km de autonomía con un motor que permite jugar con nada menos que 231 CV de potencia de auténtica locura, muy rápido, con un centro de gravedad bajo, muy manejable y muy divertido en tramos virados. El motor eléctrico es síncrono de imanes permanentes con un régimen máximo de giro de 16.000 rpm para ofrecer 150 kW o 170 kW en las versiones e-Boost, o lo que es lo mismo 204 o 231 CV.

Potencia más que de sobra para un genuino GTi y para tener excelentes sensaciones al volante, más aún teniendo en cuenta que el centro de gravedad es más bajo por la ubicación del peso de las baterías en el suelo del coche, y por supuesto por la situación del motor, sobre el tren trasero y motriz. Hablamos de dinamismo y deportividad celebrando la llegada de la batería de 77 kW cuando en realidad la versión más prestacional es de 58 kWh con 231 CV, que lógicamente es algo más ligera que la de 77 kW y tiene el mismo motor de 231 CV, lo que le permite pasar de 0 a 100 km/h en 6,6 segundos. Dicho esto, lo que más buscarán los compradores es la autonomía, y estos homologan 425 y 420 km para cada uno con batería de 58 kW, pero todos desearán los 549 km de la variante de 77 kW.

Con la llegada de la batería de 77 kW la gama Born incluye de serie la tecnología Plug & Charge para facilitar las operaciones de carga de la batería en colaboración con empresas como IONITY y Aral, que ya ofrecen más de 300.000 puntos de carga en Europa, de ellas 6.300 en España, que hacen que la recarga se simplifique mucho con un único contrato y facturación. En el caso de contar con un punto de carga de 135 kW, el Born podría continuar su camino en solo siete minutos con 100 kilómetros de autonomía.

La conducción deportiva marca la diferencia en el CUPRA, y al margen de las prestaciones puras muestra una dirección más progresiva con un tacto muy directo que transmite lo que ocurre entre las ruedas y el asfalto. Para garantizar o mejorar el placer al volante, un requisito indispensable en todo CUPRA, ya sea eléctrico o no, el fabricante ha incluido cinco modos de conducción o uso: Range, Comfort, Performance, Individual y CUPRA. Como es habitual, si queremos llegar lo más lejos posible y parar a cargar las baterías de tarde en tarde, recurriremos a la posición Range… y a rozar el acelerador sin poner el aire acondicionado. Pero, si queremos disfrutar de las excelencias de su bastidor apostaremos por la opción CUPRA que incluyen las versiones e-Boost. Los diferentes modos de uso modifican varios parámetros del coche que afectan al comportamiento, regeneración de la batería, el tacto de la dirección, la autonomía y las prestaciones, con mayor o menor inmediatez de la llegada de potencia y par, y por tanto aceleración entre otras cosas. Además, el Born cuenta con un control electrónico de tracción y estabilidad que puede ser bastante restrictivo, pero también puede ser completamente desconectado. Los Born e-Boost, ya sea con 58 o 77 kWh montan unos potentes frenos de disco delante de 340 mm que garantizan una excelente frenada, pese a que los frenos traseros sean de tambor, algo que, si bien suena casi anacrónico en un coche así, lo cierto es que tiene un funcionamiento muy correcto.

La seguridad y la conectividad son dos puntos y aparte en este coche, que se adelanta a su tiempo al incluir todo lo imaginable. Cosas como el control de velocidad de crucero adaptativo o el asistente de luces largas automáticas son normales, como el asistente de frenada automática o el de salida involuntaria de carril, completado todo ello puertas adentro por el cargador inalámbrico para el móvil o la función masaje de los asientos delanteros. De todos modos, nada hay tan imprescindible hoy como la más absoluta conectividad y el Born lleva de serie una pantalla de 12 pulgadas y un cuadro de mandos de 5,3 pulgadas apoyado por el atractivo y muy práctico Head-Up Display con realidad aumentada y el dispositivo Full Link inalámbrico con Apple Car Play y Android Auto entre otras cosas, sin las que hoy un coche del presente estaría desnudo.