General Motors sigue recibiendo un duro golpe por la revelación de 2024 del New York Times que acusó a la compañía de vender datos de conductores de forma encubierta. En enero, una resolución de la FTC prohibió a la automotriz vender datos de ubicación durante los próximos cinco años. Lo último que causó conmoción: la Procuraduría General de California aseguró un acuerdo por 12,75 millones de dólares por la “venta ilegal de la ubicación y de los datos de manejo de cientos de miles de californianos”.
Esta saga de datos de GM ha estado ocurriendo durante dos, o alrededor de once años, dependiendo de cómo se mire. GM inició la recopilación de datos de manejo, como velocidad, frenado y ubicaciones, a través de OnStar en 2015, pero las revelaciones se han ido acumulando principalmente en los últimos 24 meses. Este pasaje de Consumer Rights Wiki contextualiza la situación de forma bastante sucinta:
“GM ha compartido datos de manejo de más de 14 millones de vehículos (incluidos 1,8 millones solo en Texas) con corredores de datos comerciales como LexisNexis y Verisk, que los analizan para crear ‘puntuaciones de manejo’ que se venden a aseguradoras. Estas puntuaciones han provocado aumentos en las primas de seguros y denegaciones de cobertura para consumidores que no sabían que sus datos estaban siendo recopilados y vendidos.”
Ese wiki también resalta un detalle que levanta cejas: se dice que GM compartió datos de ubicación de clientes con las autoridades mediante citaciones simples en lugar de requerir órdenes, lo que contradice directamente las promesas públicas de privacidad de la empresa.
General Motors emitió la siguiente declaración al respecto:
“Este acuerdo aborda Smart Driver, un producto que descontinuamos en 2024, y refuerza los pasos que hemos tomado para fortalecer nuestras prácticas de privacidad. La conectividad del vehículo es central para una experiencia de manejo moderna y segura, por lo que estamos comprometidos a ser claros y transparentes con nuestros clientes sobre nuestras prácticas y las opciones y el control que tienen sobre su información.”
Después de que el mencionado artículo del Times expusiera cómo la telemática de un conductor de un Chevy Bolt se estaba utilizando en secreto para incrementar sus tarifas de seguro, GM descontinuó su programa de intercambio de datos Smart Driver. Desde entonces, GM ha llegado a acuerdos con la FTC, ahora con la AG de California, y probablemente pronto con el Procurador General de Texas (que también tiene un caso pendiente relacionado con este tema).
GM habría ganado alrededor de 20 millones de dólares vendiendo datos extraídos a través de OnStar, y parece que podría perder mucho más en sanciones. El acuerdo de California de este mes rompe récords: es el acuerdo más grande alcanzado en la historia de la Ley de Privacidad del Consumidor de California (CCPA) hasta la fecha.
La forma en que se está desarrollando esta saga parece una luz de esperanza para los derechos de los consumidores, ya que la vigilancia de los clientes y la venta de datos parecen haberse convertido rápidamente en una parte normal de la sociedad (lo cual es frustrante). Puedes esperar que los fabricantes de automóviles, las aseguradoras y otras empresas afines continúen buscando oportunidades de ingresos recurrentes, así que asegúrate de leer los términos y condiciones de las funciones de conveniencia de tu vehículo nuevo.
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