Con su concepto #2, Smart presenta las primeras directrices técnicas y de diseño de su futura ciudad eléctrica de dos plazas.
Si bien la Smart fortwo dejó huella en la historia de la movilidad urbana con más de dos millones de unidades vendidas, la marca ya prepara su sucesor. En Roma, para un evento dedicado a la futura #2, Smart reveló el diseño interior del modelo y las características de su nueva plataforma técnica ECA.
Pensada específicamente para los centros urbanos europeos, la futura Smart #2 busca recuperar el ADN que hizo triunfar a la fortwo, adaptándolo a las exigencias de la era eléctrica. El fabricante destaca un diseño compacto, voladizos reducidos y una arquitectura optimizada para maximizar el espacio disponible a bordo. Aunque está pensada para ciudades europeas, su enfoque podría resultar atractivo para ciudades mexicanas como la Ciudad de México o Monterrey, dadas sus trayectorias de movilidad y la necesidad de soluciones ultracompactas en tráfico denso.

El interior constituye uno de los ejes principales del proyecto. El futuro automóvil urbano adoptará un banco trasero continuo, una solución poco común en este segmento, destinada a reforzar la sensación de amplitud y a desdibujar la separación tradicional entre conductor y pasajero. La consola en forma de S y la organización sobria del habitáculo también buscan mejorar la ergonomía y la sensación de calidad percibida.
¿Cómo reinventarse?
En el plano técnico, la plataforma ECA se ha desarrollado específicamente para este vehículo eléctrico ultracompacto. Smart anuncia un radio de giro de sólo 6,95 metros, una cifra cercana a la de la antigua fortwo y especialmente adecuada para maniobras urbanas.

La marca también señala una batería de 35,7 kWh, una autonomía objetivo cercana a 300 kilómetros según el ciclo WLTP y una recarga rápida que permite pasar del 10 al 80 % en menos de 20 minutos. La seguridad no se ha olvidado con una nueva generación de celdas, elemento emblemático de la identidad de Smart.
La presentación mundial de la Smart #2 está prevista para octubre próximo en París. Una cita importante para un modelo destinado a encarnar el regreso de la marca al segmento de las microciudades eléctricas tras sus desvíos en el implacable mundo de los SUV.