Con temperaturas que superan los 40 °C, los conductores de automóviles eléctricos se preguntan sobre las consecuencias de la ola de calor.
Mientras México experimenta periodos de calor intenso, los propietarios de vehículos eléctricos se preguntan si las altas temperaturas pueden afectar el rendimiento de su coche. Batería, autonomía, recarga: ¿cuáles son los verdaderos riesgos cuando el termómetro se dispara?
Según Solal Botbol, cofundador y CEO de Beev, especialista francés en movilidad eléctrica, los efectos inmediatos del calor suelen ser limitados. Contrario a una idea recibida, el aire acondicionado solo provoca una caída moderada de la autonomía. «El aire acondicionado consume normalmente entre 1 y 2 kW, es decir, aproximadamente 5 a 10 km de autonomía por cada 100 km recorridos», indica.
Las baterías y el calor
La principal preocupación está más bien en la batería de iones de litio. A partir de 30 °C, las reacciones químicas internas se aceleran, lo que puede favorecer su envejecimiento a largo plazo. Los fabricantes de automóviles, sin embargo, han anticipado ampliamente este problema gracias a sistemas de gestión térmica cada vez más eficientes. Los modelos equipados con enfriamiento líquido son, en particular, capaces de mantener la batería dentro de su rango de temperatura óptimo, incluso durante episodios de calor extremo.
La recarga de un coche eléctrico también puede verse afectada. Durante una ola de calor, el vehículo o la estación de carga pueden reducir automáticamente la potencia suministrada para evitar cualquier sobrecalentamiento. Resultado: una recarga a veces un poco más lenta, pero sin riesgos particulares para la seguridad.
Para conservar la autonomía y la vida útil de la batería, se recomiendan algunos gestos simples: estacionarse a la sombra, preferir trayectos temprano por la mañana o en la tarde, evitar aceleraciones bruscas y ventilar el habitáculo antes de encender el aire acondicionado.
Si la ola de calor representa un desafío para las baterías, los coches eléctricos modernos cuentan hoy con las tecnologías necesarias para enfrentar las altas temperaturas. Con algunas precauciones, es posible conducir con tranquilidad incluso cuando las temperaturas superan los 35 °C.
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