588 días. Operaciones repetidas. Y un regreso estelar a la cima del podio. Jorge Martín se llevó el Gran Premio de Francia en Le Mans en una carrera que quedará grabada en la memoria por mucho tiempo, y sus primeras palabras al llegar lo decían todo sobre lo que significó ese momento: « Es increíble. Pienso en mi familia, en mi equipo, en mi novia, en mi perro, en todas las personas que se quedaron conmigo durante este periodo difícil. No tengo palabras, gracias a todos. »
Sobre la pista, la demostración fue contundente. Partiendo desde séptimo, el español remontó a sus rivales uno a uno, imponiendo un ritmo que nadie pudo seguir. Volvía a acercarse a su compañero de equipo Marco Bezzecchi en las últimas vueltas antes de adelantarlo en la curva Dunlop —la misma en la que había marcado la diferencia durante el Sprint de la víspera— para alzarse con la victoria. Una carrera espejo de su Sprint del sábado, pero esta vez de 27 vueltas y con el título en juego.
« ¡Viva Francia! », lanzó Jorge Martín al micrófono. Gracias a esa remontada, vuelve más que nunca a la pelea por el título frente a su compañero, que sin embargo tenía mucho más tiempo de rodaje sobre la moto italiana — el madrileño había perdido numerosos Grandes Premios el año pasado debido a sus múltiples caídas y operaciones. Ya no hay apenas un punto que separa a los dos pilotos en la cabeza del campeonato, pero la temporada aún es larga, con dieciséis rondas por disputarse; la próxima será el Gran Premio de Cataluña, desde el fin de semana que viene.