El coche autónomo de Tesla llega, pero mientras tanto, las ayudas a la conducción más avanzadas siguen siendo ante todo aliadas valiosas para la seguridad vial.
Puede parecer provocadora la pregunta, pero al escuchar a Elon Musk durante diez años, la respuesta ya debería ser evidente para Tesla. El coche completamente autónomo estaría a punto de llegar, listo para transformar a cada conductor en un simple pasajero. Sin embargo, la realidad es más matizada. Y, al final, tal vez eso no sea un problema.
El reciente cambio de nombre del sistema de Tesla en China dice mucho. Adiós al famoso « Full Self-Driving »: pasa a « Tesla Assisted Driving », es decir, una asistencia a la conducción. Un nombre más honesto, más realista también. Porque, a pesar de los progresos impresionantes, los Tesla actuales siguen siendo vehículos de nivel 2: el conductor debe mantener las manos en el volante y seguir siendo responsable en todo momento.
Poco a poco, vamos creciendo
¿Hay que verlo como un fracaso? Al contrario. La conducción autónoma será un día una realidad. Los avances de la inteligencia artificial, de los sensores y de las infraestructuras hacen que esta evolución sea casi inevitable. En veinte años, es probable que dejar que un humano gestione solo un coche parezca tan arcaico como conducir sin ABS hoy en día.
Pero mientras la tecnología alcance una fiabilidad absoluta —en todas las condiciones y en todas las carreteras— hay que aceptar una fase intermedia. Y esta transición pasa por ayudas a la conducción cada vez más eficaces.
Mantenimiento en el carril, frenado de emergencia, supervisión de ángulos muertos, control de crucero adaptativo: estos sistemas ya salvan vidas. Tesla lleva esta lógica más allá con una asistencia muy avanzada, a veces espectacular, pero que debe entenderse como una ayuda, no como un conductor invisible.
Por tanto, el peligro no es la asistencia a la conducción. El peligro sería prometer demasiado pronto una autonomía total. En materia de seguridad vial, la transparencia vale más que el marketing. Y si una Tesla realmente ayuda a conducir mejor hoy, ya es una excelente noticia.