Con tanta cantidad de superdeportivos con pedigree alrededor, es difícil entrar al juego como una startup de la que nadie ha oído hablar. Pero si bien no tiene décadas de historia ni un nombre famoso a la cabeza, Sanrivatti, con sede en los Países Bajos, sí tiene algo único: no te sentarás dentro del superauto planeado de la empresa. Lo montarás a horcajadas.
Sanrivatti ha ideado lo que llama la “Posición Apex”, una posición de asiento estilo motocicleta que la empresa afirma que combinará con tecnología propietaria para otorgar al conductor un “mayor sentido de conciencia, equilibrio superior y una conexión más intensa durante la aceleración, el frenado y las curvas.” Todo se trata de hacer que el conductor se sienta más conectado con lo que el auto está haciendo, dijo el jefe de Sanrivatti, Santiago Sánchez Rivero, en una entrevista con Top Gear.
“On a high-performance motorcycle, rider and machine move as one,” Rivero said. “By contrast, even the world’s most capable performance cars frequently separate driver and machine through layers of architecture, packaging, systems technologies, and convention.”
Exactamente cómo Sanrivatti logrará este mayor nivel de conexión no está claro. La empresa habla de “ergonomía inmersiva” y de “controles diseñados alrededor del movimiento humano natural.” Y según Top Gear, cuenta con veteranos de McLaren, Lotus, Bentley y Singer entre su personal. Pero hasta ahora no se han revelado detalles sobre la construcción del auto ni su tren motopropulsor, ni siquiera una fecha de revelación firme.
Otras compañías han intentado replicar la sensación de una moto con más ruedas, pero enfocándose en la forma en que las motos se inclinan al tomar curvas, más que en la posición de asiento. También originaria de los Países Bajos, Carver fue fundada en 1994 y quebró en 2024, pero entre tanto, produjo un vehículo de tres ruedas con un par de asientos convencionales alineados. Un sistema de control propietario permitía que el vehículo estrecho se inclinara al tomar curvas sin volcar. El concepto Mercedes-Benz F400 Carving de 2001 era un roadster de cuatro ruedas más convencional que lograba un efecto similar ajustando el camber de sus ruedas.
En lo que respecta a ofrecer una experiencia de conducción sin filtros, el Ariel Atom y el BAC Mono no consienten ni aíslan a sus conductores. Y hay muchas motocicletas reales (y triciclos) para quienes buscan una experiencia más cruda. Puede que no sea necesario, pero Sanrivatti podrá decir que tiene algo que nadie más posee, y algo que hace que un McLaren F1 con asiento central o un Czinger 21C parezca normal. Dado el número de opciones que ya tienen los compradores de superautos, eso podría ser tan importante para el éxito de la empresa como la ingeniería. Para el público mexicano, la idea podría resonar entre coleccionistas y aficionados a las superdeportivas que ya muestran interés en este tipo de proyectos.