¿Podrá Maserati triunfar en su transición eléctrica?

19 junio, 2026

Con las nuevas Folgore, Maserati intenta hacer que el automóvil eléctrico sea deseable para los amantes del Tridente sin renunciar a su ADN de gran turismo.

Durante mucho tiempo, la idea de una Maserati eléctrica pareció contradictoria. ¿Cómo imaginar una marca construída sobre el sonido de sus motores, sobre las sensaciones mecánicas y sobre el carácter de sus modelos deportivos abrazar una tecnología a menudo considerada fría por los puristas? Sin embargo, a través de la evolución de su gama Folgore, el fabricante de Módena parece haber encontrado un camino más creíble y progresivo.

La evidencia se halla en las nuevas GranTurismo y GranCabrio Folgore. En lugar de presentar lo eléctrico como una ruptura total, Maserati lo integra en el corazón de modelos que siguen fieles a la filosofía del gran turismo italiano: cuatro plazas reales, un confort de primera, prestaciones espectaculares y un diseño inmediatamente identificable. Con hasta 760 CV, una arquitectura de 800 voltios y más de 540 km de autonomía anunciados en la GranTurismo Folgore, las cifras están a la altura del emblema.

El esfuerzo merece ser aplaudido. Mientras que varios fabricantes de prestigio han ralentizado o revisado sus ambiciones eléctricas ante una demanda menos fuerte de lo esperado, Maserati continúa invirtiendo. El Grecale Folgore se beneficia así de mejoras aerodinámicas y de software que permiten ganar hasta 53 km de autonomía según la configuración elegida. Un progreso concreto que demuestra que la tecnología continúa madurando.

Maserati y el elogio de la prudencia

Sobre todo, Maserati parece haber entendido que la transición no puede ser brutal. La marca no da la espalda a su célebre V6 Nettuno. Al contrario, éste continúa evolucionando con potencias de hasta 590 CV en las GranTurismo y GranCabrio Trofeo, mientras que un nuevo V6 de 390 CV se une a la gama Grecale. Habrás notado su déficit de potencia frente a las motorizaciones eléctricas. ¿Qué mejor argumento de venta? Esta coexistencia entre térmico, híbrido ligero y eléctrico aparece hoy como un enfoque pragmático.

La pregunta persiste: ¿será suficiente? Las ventas de vehículos eléctricos de lujo progresan a un ritmo menor al esperado en varios mercados. Pero Maserati quizás no busque imponer lo eléctrico a sus clientes. Su objetivo parece más bien ofrecerles la opción, mientras prepara el futuro.

Y quizá ahí resida la mejor oportunidad de éxito del Tridente. Al desarrollar progresivamente sus soluciones eléctricas sin renegar su identidad, Maserati intenta demostrar que un automóvil eléctrico también puede ser una verdadera Maserati. Una apuesta ambiciosa, pero probablemente más realista que las revoluciones brutales anunciadas hace unos años.

Diego Ramírez

Periodista especializado en la actualidad automotriz, analizo las evoluciones del sector con un enfoque claro y estructurado, explicando tendencias y haciendo la información accesible sin perder rigor en CARMANÍA.