Con su año modelo 2027, el Porsche Taycan evoluciona en varios frentes, entre sensaciones de manejo y tecnología.
Lanzada en 2019, la Porsche Taycan continúa marcando su camino en el universo de los sedanes deportivos eléctricos. Para su año modelo 2027, la berlina alemana recibe una serie de mejoras que no alteran su filosofía, pero buscan hacer la experiencia de manejo todavía más envolvente en la vida diaria.
La novedad más sorprendente se llama E-Shift. Detrás de ese nombre se esconde un sistema capaz de simular cambios de marcha en un coche que, en realidad, carece de una caja de cambios clásica. Concretamente, el conductor puede usar las levas en el volante para efectuar ocho marchas virtuales, acompañadas de reacciones mecánicas y sonoras específicas. Una forma para Porsche de responder a una crítica frecuentemente dirigida a los autos eléctricos: su eficiencia es indiscutible, pero a veces les falta carácter.
Esta búsqueda de emociones va de la mano con una evolución del Porsche Electric Sport Sound. El sonido artificial ha sido replanteado para acompañar mejor las aceleraciones y los cambios de marchas virtuales, con el objetivo de crear una experiencia más inmersiva sin caer en la caricatura.
¿Tan viva como un motor térmico?
Los amantes de la conducción en pista no quedan fuera. Porsche propone ahora para el Taycan Turbo GT equipado con el pack Weissach, un kit desarrollado por Manthey, el especialista alemán en preparaciones de alto rendimiento. Este paquete incluye varias mejoras aerodinámicas y de chasis destinadas a optimizar la eficiencia en pista. Un enfoque que demuestra la voluntad de Porsche de demostrar que lo eléctrico también puede asociarse a un rendimiento extremo.
El fabricante también ha trabajado en la eficiencia. Gracias a neumáticos de baja resistencia al rodamiento combinados con la batería Performance Plus, algunas versiones con tracción trasera pueden ahora alcanzar hasta 700 kilómetros de autonomía WLTP. Una cifra simbólica que acerca aún más el Taycan a los usos de larga distancia tradicionalmente vinculados a los modelos de motor de combustión.
En el interior, el sistema multimedia da un salto adelante. Interfaz modernizada, pantalla personalizable, control por voz potenciado por la inteligencia artificial, integración mejorada de teléfonos y actualizaciones remotas: Porsche continúa la transformación digital de su modelo eléctrico estrella.
Sin revolucionar su receta, Porsche afina entonces un Taycan ya maduro. La marca alemana busca sobre todo responder a una pregunta que se ha vuelto central para los coches eléctricos deportivos: ¿cómo mantener el placer y las sensaciones que han construido su reputación?